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Britney Spears ingresó voluntariamente a rehabilitación tras un año marcado por problemas personales y abusos de sustancias
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Britney Spears ingresó voluntariamente a rehabilitación tras un año marcado por problemas personales y abusos de sustancias

La cantante decidió iniciar un tratamiento por consumo problemático tras un episodio reciente al volante. Su entorno acompaña el proceso mientras vuelve a recordarse el conflicto legal por la tutela que terminó en 2021.

Redacción de toda la data
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La cantante Britney Spears volvió a quedar en el centro de la escena internacional luego de que se confirmara su ingreso voluntario a un centro de rehabilitación en Estados Unidos para iniciar un tratamiento por consumo problemático de sustancias. La decisión se conoció semanas después de su detención en el condado de Ventura, California, tras ser interceptada por conducir de manera errática y bajo la sospecha de haber ingerido alcohol y drogas. Desde su entorno señalaron que la artista optó por priorizar su salud personal y comenzar un proceso de recuperación acompañado por personas cercanas.

El ingreso al programa terapéutico se produjo en medio de un año complejo para la cantante, atravesado por el proceso judicial derivado de ese episodio y por señales de preocupación pública sobre su situación personal. Fuentes cercanas indicaron que la decisión fue tomada de forma voluntaria y que su círculo íntimo considera este paso como una instancia importante para estabilizar su situación y encarar un tratamiento sostenido. La artista tiene prevista además una audiencia judicial en mayo en el marco de la causa vinculada a la conducción bajo los efectos de sustancias.

El presente de Spears vuelve a ser leído también a la luz del largo conflicto legal que mantuvo con su padre, Jamie Spears, quien ejerció durante casi 14 años la tutela sobre sus finanzas y decisiones personales tras la crisis pública que atravesó en 2008. Ese régimen judicial fue levantado recién en 2021 luego de una extensa disputa en tribunales y de la campaña pública impulsada por sus seguidores bajo el lema #FreeBritney, un proceso que marcó un punto de inflexión en la vida de la artista y en su relación con la industria musical.