
Israel respaldó el reclamo argentino por Malvinas y Milei gana apoyo para su estrategia
La disputa por las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo diplomático luego de que un funcionario de alto rango del gobierno israelí expresara públicamente su respaldo a la posición argentina frente al Reino Unido.
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, pidió al primer ministro Benjamin Netanyahu que tome posición a favor de Argentina en el conflicto por la soberanía de las islas. En un mensaje difundido públicamente, cuestionó además las actividades británicas vinculadas con la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
La declaración adquiere relevancia para el Gobierno de Javier Milei, que viene impulsando una estrategia destinada a aumentar la presión sobre las empresas que participen de proyectos energéticos en Malvinas sin autorización argentina.
Un respaldo que cambia el escenario
Hasta ahora, Israel había mantenido una postura de mayor cautela respecto del conflicto de soberanía entre Argentina y el Reino Unido. Incluso, el canciller israelí Gideon Saar había planteado que la disputa debía resolverse mediante el diálogo y por vías pacíficas.
La intervención de Ben Gvir introduce un elemento diferente. El funcionario sostuvo una posición abiertamente favorable al reclamo argentino y cuestionó las actividades petroleras británicas en las islas.
Aunque no existe un comunicado oficial que confirme un cambio formal en la política exterior israelí, la participación pública de un ministro de primera línea generó especulaciones sobre el nivel de conocimiento o respaldo que podría tener dentro del gobierno de Netanyahu.
El impacto sobre el proyecto petrolero Sea Lion
Uno de los principales puntos de interés es el proyecto Sea Lion, desarrollado por la compañía israelí Navitas Petroleum en aguas próximas a las Islas Malvinas.
La empresa sostiene que cuenta con las autorizaciones del gobierno de las islas y del Reino Unido, y que el proyecto continuará de acuerdo con el cronograma previsto. También afirmó que cuenta con el respaldo británico y que las controversias diplomáticas no modificarán sus planes.
El proyecto contempla una inversión inicial de aproximadamente US$1.800 millones. De acuerdo con el cronograma informado por la compañía, la explotación podría comenzar en los próximos años.
La situación genera un escenario particular: mientras el Gobierno argentino busca sancionar a compañías que exploten recursos en Malvinas sin autorización nacional, una empresa de capital israelí participa de uno de los principales proyectos petroleros de la zona.
Una nueva dimensión geopolítica
El respaldo expresado por Ben Gvir también se produce en un momento de tensión entre Israel y el Reino Unido. El cambio de postura podría incrementar el componente geopolítico alrededor de las actividades petroleras en Malvinas.
Para el Gobierno argentino, cualquier respaldo internacional a su posición representa un elemento favorable en una disputa diplomática que históricamente ha buscado llevar a distintos ámbitos internacionales.
Sin embargo, todavía resta determinar si las declaraciones del ministro israelí se traducirán en una modificación concreta de la política oficial de Israel o quedarán como una posición individual dentro del gobierno.
Por ahora, el escenario suma un nuevo actor al debate y coloca al proyecto petrolero Sea Lion en el centro de una disputa que excede la cuestión energética y vuelve a poner a Malvinas en el eje de la agenda diplomática internacional.
Artículos relacionados

Bullrich cruzó a la jueza que frenó la baja de imputabilidad: “Qué terror vivir en una provincia que ignora a los argentinos de bien”

Malvinas Argentinas: qué hay de cierto detrás de los anuncios de Milei y se discute tras el discurso

