
Martín Menem se defendió tras el escándalo de “Periodista Rufus” y habló de una maniobra política
La polémica por la cuenta “Periodista Rufus” escaló dentro del oficialismo y Martín Menem intentó despegarse del caso con un descargo en el que habló de errores y mala intención.
La polémica alrededor de la cuenta “Periodista Rufus” escaló fuerte dentro del universo libertario y terminó exponiendo una nueva tensión interna en el oficialismo. Todo comenzó cuando en redes sociales se viralizó la supuesta vinculación entre ese perfil anónimo y Martín Menem, luego de que usuarios y dirigentes comenzaran a analizar publicaciones, enlaces y movimientos digitales que derivaron en acusaciones cruzadas. El caso tomó temperatura rápidamente porque desde esa cuenta se habían difundido mensajes críticos contra Javier Milei, Santiago Caputo y sectores del propio Gobierno, lo que abrió sospechas, desmentidas y una fuerte discusión política sobre el uso de perfiles anónimos dentro de la disputa digital libertaria.
En su descargo, Menem negó cualquier vínculo con la cuenta y buscó despegarse del episodio. Una de las explicaciones que dio fue que todo se habría originado por “un error involuntario del CM”, en referencia a la persona que administra parte de sus redes sociales. Según planteó, el episodio no tuvo relación con una cuenta paralela ni con publicaciones anónimas dirigidas contra el oficialismo. En esa línea, sostuvo que “la persona que maneja mi Instagram copió un link de una noticia y lo reenvió a un par de grupos de WhatsApp”, intentando explicar cómo un enlace terminó siendo utilizado como eje central de la acusación que empezó a circular con fuerza dentro del espacio libertario.
Menem también fue más allá y dejó entrever que detrás del caso hubo una maniobra deliberada para dañarlo políticamente. En su defensa, aseguró que ese contenido “llegó a varias personas” y apuntó contra sectores que, según su visión, aprovecharon esa situación para amplificar el conflicto. Incluso fue más duro al remarcar que algunas de esas personas eran “muy malintencionadas” y que “nos odia[n] como gobierno”, una frase con la que intentó trasladar la discusión desde lo técnico hacia una posible operación política. Mientras la explicación no logró apagar del todo la controversia, el episodio volvió a dejar al descubierto cómo las redes sociales, las internas libertarias y las disputas digitales ya forman parte central del tablero político del oficialismo.
Artículos relacionados

La interna libertaria escaló por la cuenta “fake” atribuida a Martín Menem y sumó un explosivo descargo de Gordo Dan

Médicos argentinos viajaron a Ginebra para intentar frenar la salida del país de la OMS

