
SUBE: Se endurecen los controles en trenes del AMBA
Habrá multas más severas para aquellos que viajen sin pagar o sin tener la tarjeta registrada, que oscilan un valor equivalente a diez veces el boleto mínimo.
El Gobierno y las empresas operadoras endurecieron los controles en el sistema ferroviario del AMBA. Habrá multas más severas para aquellos que viajen sin pagar o sin tener la tarjeta registrada, en un contexto de suba sostenida de tarifas y mayor fiscalización dentro de las formaciones.
La principal novedad es el refuerzo de inspecciones por parte de Trenes Argentinos, con personal que verifica en los vagones si los pasajeros validaron correctamente su tarjeta SUBE en los molinetes. Quienes no lo hayan hecho pueden recibir multas cercanas a los $2.800, equivalente a diez veces el boleto mínimo.
Además, se volvió clave tener la tarjeta SUBE registrada a nombre del usuario. La nominalización no solo evita pagar una tarifa más alta, sino que también es requisito para no ser sancionado durante los controles. A esto se suma que una SUBE no registrada impide recuperar el saldo en caso de pérdida.
Otro punto importante es el margen de saldo negativo: en los trenes es más limitado que en otros medios de transporte. Actualmente ronda los $650 (y hasta $480 en algunas líneas), bastante por debajo del permitido en colectivos o subtes.
Tarifas actualizadas
En paralelo, las tarifas continúan ajustándose mensualmente según la inflación. A abril de 2026, los valores con SUBE registrada son:
- Tramo 1 (0 a 12 km): $280
- Tramo 2 (12 a 24 km): $360
- Tramo 3 (más de 24 km): $450
Para quienes no tengan la tarjeta registrada, el costo del viaje es más elevado, mientras que el boleto en efectivo en ventanilla tiene un valor único de $900, sin importar la distancia.
Con aumentos acumulados cercanos al 40% en lo que va del año, el endurecimiento de controles busca reducir la evasión y garantizar el pago del servicio. Sin embargo, también genera preocupación entre usuarios por el impacto económico y la mayor exigencia en un sistema que ya venía tensionado por los ajustes tarifarios.
En este escenario, registrar la SUBE y validar el viaje dejó de ser solo una recomendación: es una condición clave para evitar sanciones y pagar menos en cada trayecto.

