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El hijo de Donald Trump se mete en el negocio del mate y lo quiere vender en lata como una bebida energética
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El hijo de Donald Trump se mete en el negocio del mate y lo quiere vender en lata como una bebida energética

Barron Trump figura como accionista de una empresa que busca comercializar yerba mate saborizada en EE. UU. El proyecto reabre el debate: ¿expansión del producto argentino o vaciamiento de su cultura?

Redacción de toda la data
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El hijo menor de Donald Trump, Barron Trump, aparece como director de la empresa Sollos Yerba Mate Inc., una firma radicada en Florida que busca meterse en el negocio de la yerba mate con un formato completamente distinto al que se conoce en Argentina y Uruguay. Según registros comerciales presentados en Estados Unidos, la compañía ya reunió cerca de un millón de dólares de inversión privada y planea lanzar bebidas en lata saborizadas pensadas para el consumo rápido del público norteamericano, más cerca del modelo de las energéticas que del mate tradicional.

La iniciativa generó ruido porque no se trata de vender yerba como se toma históricamente en esta parte del mundo, sino de transformarla en un producto listo para abrir y tomar, incluso con sabores tropicales como ananá y coco. Para muchos, no es solo una estrategia comercial: es otra muestra de cómo un producto profundamente ligado a la cultura argentina empieza a ser reinterpretado desde afuera como una bebida funcional más dentro del mercado global. En otras palabras, el mate pasando del termo y la ronda a la góndola fría y la lata descartable.

El desembarco del apellido Trump en este negocio también vuelve a poner sobre la mesa una discusión incómoda: hasta qué punto productos que forman parte de la identidad cotidiana de millones de personas en Argentina pueden terminar convertidos en marcas internacionales desligadas de su significado original. Mientras en Estados Unidos lo promocionan como alternativa al café o a las bebidas energéticas, en esta región el mate es mucho más que eso: forma parte de una práctica cultural profundamente arraigada, ligada a la identidad cotidiana, a la ronda, a la charla y a una manera muy propia de compartir. No es solo algo para tomar, es parte de cómo se construyen vínculos.