
La interna libertaria se recalienta: Bullrich presiona por acuerdos y los Menem quieren jugar en todas las provincias
La reforma electoral y la suspensión de las PASO profundizan las diferencias en el oficialismo. Bullrich y Santilli buscan cerrar pactos con gobernadores, mientras los Menem priorizan la expansión territorial de La Libertad Avanza.
La discusión por la reforma electoral dejó al descubierto una disputa que atraviesa a La Libertad Avanza: cómo construir el camino hacia la reelección de Javier Milei sin resignar poder en las provincias. Mientras Diego Santilli trabaja para reunir apoyos de gobernadores y legisladores para suspender las PASO, Martín y Eduardo “Lule” Menem impulsan una estrategia más competitiva, con la intención de disputarles distritos a mandatarios que podrían convertirse en aliados parlamentarios. La diferencia no es menor: para un sector del Gobierno, negociar ahora puede garantizar votos y gobernabilidad; para el otro, ceder candidaturas provinciales antes de tiempo implica limitar el crecimiento del espacio libertario.
En esa pulseada, Patricia Bullrich se ubicó entre quienes reclaman acelerar los acuerdos. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado puso en duda los números que Santilli presentó para avanzar con la reforma y advirtió que los apoyos de la UCR y del PRO no están completamente asegurados. La discusión expone también su creciente autonomía dentro del oficialismo: Bullrich no se limita a acompañar la línea de la Casa Rosada, sino que interviene en las negociaciones parlamentarias y plantea reparos cuando considera que la estrategia no tiene suficientes respaldos. Aunque mantiene su vínculo político con Milei, sus diferencias con Karina Milei y con otros referentes del espacio alimentan las versiones sobre una relación cada vez más tensa.
El desacuerdo también tiene una dimensión territorial. En distintas provincias, dirigentes libertarios comenzaron a construir sus aspiraciones electorales con la expectativa de competir por gobernaciones e intendencias. Pero esos proyectos podrían quedar relegados si la Casa Rosada acuerda con mandatarios aliados no presentar candidatos competitivos a cambio de apoyo legislativo. San Luis aparece como un ejemplo de esa contradicción: Bartolomé Abdala tiene aspiraciones provinciales, mientras que el oficialismo mantiene un entendimiento con el gobernador Claudio Poggi. La misma tensión se replica en otros distritos donde La Libertad Avanza busca crecer, pero necesita conservar la cooperación de fuerzas locales para avanzar con su agenda nacional.
La suspensión de las PASO funciona como el punto de encuentro de todas estas diferencias. El Gobierno necesita reunir mayorías en el Congreso, pero todavía discute cuánto está dispuesto a conceder a los gobernadores y qué lugar tendrán sus propios candidatos en las listas de 2027. La decisión final también depende de Karina Milei, que debe arbitrar entre quienes quieren cerrar acuerdos cuanto antes y quienes prefieren esperar para negociar desde una posición de mayor fuerza. Así, la interna no se reduce a una disputa personal: refleja dos estrategias electorales distintas dentro del mismo espacio, con Bullrich y Santilli inclinados a priorizar pactos y los Menem más enfocados en expandir el poder libertario.
Artículos relacionados

Sin quórum, se cayó la sesión en Diputados para debatir el DNU de Milei

Revelan que Karina Milei fue capacitada en telepatía interespecie por la médium que se comunicaba con el perro muerto del presidente

