
Artemis II: Los cuatro astronautas de la NASA llegaron con éxito a la tierra
La misión duró 10 días y significó un hito en la exploración espacial
El 10 de abril de 2026 quedará en la historia de la humanidad por marcar el éxito de la misión Artemis II de la NASA. Este hito concretó el regreso de una tripulación humana desde las cercanías de la Luna por primera vez en más de 50 años.
La cápsula Orion completó un viaje de diez días y finalizó su travesía con un amerizaje controlado en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California.
El retorno a la Tierra fue considerado el momento más crítico de la misión debido a las condiciones extremas que debió soportar la nave. Orion reingresó a la atmósfera a una velocidad cercana a los 38.405 km/h, equivalente a unas 32 veces la velocidad del sonido. Durante ese proceso, el escudo térmico enfrentó temperaturas superiores a los 2.700 °C, mientras que la nave mantuvo un ángulo de entrada preciso de -5,8 grados, clave para evitar tanto el rebote en la atmósfera como la desintegración por fricción.
Finalmente, el amerizaje se produjo a las 20:07 GMT, donde equipos de la NASA y la Marina de Estados Unidos llevaron adelante el operativo de recuperación. Los cuatro astronautas a bordo, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, fueron rescatados en buen estado de salud.
Más allá del éxito técnico del regreso, la misión dejó avances significativos en la exploración lunar. Durante el sobrevuelo, la tripulación orbitó el lado oculto de la Luna, convirtiéndose en las primeras personas en la humanidad en observar directamente esa región. En ese tramo, la nave perdió comunicación con la Tierra durante más de 30 minutos, un fenómeno anticipado por los ingenieros de la NASA.
Además, se utilizaron cámaras de alta resolución para relevar posibles sitios de aterrizaje de cara a futuras misiones, en particular Artemis III, que tiene como objetivo volver a llevar astronautas a la superficie lunar.
El éxito de Artemis II permite validar sistemas clave como el soporte vital, el escudo térmico y los protocolos de recuperación, consolidando así el programa Artemis como el eje central de la nueva etapa de exploración espacial tripulada.


